
Portada de Superman #654, primeros lápices de Pacheco en la colección
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El Superman de Kurt Busiek
Uno de los guionistas preferidos de Pacheco había llegado unos números antes a la colección de Superman, aquellos que tras el último crossover de la compañía, Crisis Infinita, reiniciaba al personaje más icónico de la editorial DC. Busiek, acompañado a los guiones por Geoff Johns, y contando con la ayuda de Pete Woods y Renato Guedes a los lápices nos contarían como un Clark Kent sin superpoderes lleva un año ya centrado en su matrimonio y en su carrera de periodista. Sin embargo, los viejos enemigos siguen ahí, en especial Lex Luthor, el cual prepara una gran venganza. Como era de esperar, Superman recuperará sus poderes poco a poco y se enfrentará a sus enemigos –esta saga se tituló en Estados Unidos Up, Up And Away! Y comprendió los números 650 al 653 de Superman y los 837 al 840 de Action Comics, únicas cabeceras dedicadas al único hijo de Krypton tras su enésima reestructuración-.
El Superman de Busiek y Pacheco: La caída de Camelot
La vuelta del héroe permitió plantear una serie de nuevas cuestiones. Al tiempo que Pacheco lo dibujaba de una forma diferente a como lo venía plasmando anteriormente: más esterilizado, de músculos más marcados, añadiendo más detalles, más líneas; Busiek lo vuelve poderoso y más espabilado, más listo, con capacidades mentales y de memoria asombrosas, con unos supersentidos agudizados acordes con el resto de sus superpoderes.

Comparación: antes Superman le salía a Pacheco más tocho, más fuertote
No son los únicos personajes que cambian. Lois Lane, por ejemplo, es representada por Pacheco algo delgada, de pelo corto y liso, que prefiere usar una vestimenta moderna en sus apariciones públicas y algo más seductora y picante en la intimidad de su matrimonio. Lana Lang tiene un nuevo status quo: recién divorciada, acaba de hacerse cargo del imperio de Lex, LexCorp, siendo la última oportunidad de la compañía para salvarse de la quiebra tras los desvaríos del genio criminal.
Los detallados dibujos de Pacheco vienen acompañados de las palabras de su guionista, el cual opta por el recurso de la voz en off, mostrándonos los pensamientos de Superman. Ambos detalles combinados hacen que la lectura de un comic-book de la serie Superman cunda bastante bien.
En los primeros números y a modo de prólogo, Superman está recuperando Metrópolis de las manos de Intergang cuando recibe una llamada de socorro proveniente de una antigua novia de Clark, la cual ha descubierto en Kazajistán un alienígena sepultado durante años en una base rusa. El Sujeto-17 no tardará en liberarse y enfrentarse al Hombre de Acero, furioso por años y años de cautiverio y torturas. La pelea final entre ambos tiene un desenlace inesperado cuando hace su aparición Arión de Atlantis, poderoso mago que ha tenido una serie de visiones sobre la destrucción de la Tierra, siendo el único culpable el último hijo de Krypton. Ante estas revelaciones, aparecen quizás los mejores números de la serie por parte de Pacheco, que ilustra soberbiamente un futuro post-apocalíptico en el cual unos pocos supervivientes –con Luthor, Lois y Jimmy a la cabeza- luchan por su vida contra las hordas invasoras con la mayoría de héroes muertos o desaparecidos. Al finalizar esta tremenda visión, la verdad es revelada: al igual que le pasó a Camelot, la humanidad está destinada a sucumbir a la oscuridad cada cierto tiempo para así renovarse y renacer más fuerte que antes. Pero las continuas interferencias de personalidades alienígenas en nuestro planeta –con Kal-El como miembro más destacado- frenan este proceso natural y propiciarán que, cuando llegue la oscuridad, esta esté tan fortalecida que ninguna vida en el planeta podrá resistírsele.
La caída de Camelot: el peso del mundo
Los números 654 al 658 USA formaban la primera parte de esta saga. Su conclusión se daría en los números 662 al 664, 667 al 668 USA y el Annual 13 de la cabecera Superman. Los fill-ins necesarios cuando Pacheco se ocupa de los lápices de una colección regular no fueron aquí una excepción, ocupándose de ellos varios dibujantes diferentes y la mayoría de ellos de bastante poco interés.
Volviendo a la saga de Camelot, Superman tiene dos semanas para pensarse el retiro, tiempo que aprovecha para reflexionar sobre su papel en el mundo y sobre las palabras de amenaza de Arión, del que también vamos sabiendo algunas cosas que no quedaron muy claras con su repentina aparición. Con la ayuda de algunos niños de los Nuevos Dioses o de Zatanna y el consejo de sus seres queridos, Kal-El decidirá que no puede renunciar a la esperanza y a ayudar a la humanidad, lo que provocará la ira del místico y el ataque de este, que no está dispuesto a confiar el futuro de la humanidad a un alienígena.

Valoración personal
Una etapa muy entretenida, donde se ha planteado de nuevo el papel de Superman en la sociedad actual y si todas sus acciones altruistas de verdad ayudan al ser humano, o por el contrario impiden su desarrollo y que sea capaz de defenderse por sí mismo. Con algunas pinceladas de religión –Kal-El ha sido visto por muchos como si un ángel o un representante de lo divino se tratara- la historia de Busiek es entretenida, con buenas dosis de acción y de reflexión y siempre intentando cuadrar la continuidad de diversos personajes tras la última crisis. Países exóticos, futuros posibles apocalípticos, grandes peleas y un nuevo villano. Además de enfrentar a Superman a uno de sus puntos débiles: la magia.
Por parte de Carlos Pacheco, el gaditano cumple sobradamente. Su Superman es uno de los más poderosos que he visto, rivalizando con la versión que de él dio Jim Lee en la saga For Tomorrow. Un dibujo muy detallado y espectacular, que nos ha regalado secuencias de gran belleza y algunas portadas memorables. Su dupla con Jesús Merino, ayudado por los colores de Stewart, sigue funcionando a un altísimo nivel. De todas formas, se aprecia un ligero cambio de estilo, alejándose Pacheco de su trazo anterior más claro, siendo ahora más lioso, con más líneas que antes. La comparación con otro de sus trabajos anteriores en DC, el especial de la JLA/JSA es muy revelador de cómo su estilo ha ido evolucionado. ¿A mejor? A mí personalmente me agradaba más el tono clásico que tenía anteriormente, pero eso no hace desmerecer su trabajo actual.
Al final han sido once números para contarnos una gran historia y una pena que no volvamos a ver a esta dupla de autores que trabajan tan bien juntos –ahora ambos desarrollan sus historias en diferentes editoriales- a menos, claro está, que se animen a realizar la continuación de Arrowsmith.
La edición española a cargo de Planeta
El primer número del nuevo volumen de la colección del Hombre de Acero –el segundo perteneciente a esta editorial desde que se hizo con los derechos de DC- fue promocionado como grapa de 48 páginas y un gran precio, 2,95€ por número, además de empezar con la etapa Busiek-Pacheco y que continuaría con la saga Último Hijo, con Donner, Johns y Kubert como responsables. Vio la luz en Junio de 2007.
La idea de la editorial era publicar un número por colección, es decir, en cada grapa española cabrían un número de Superman y otro de Action Comics. Estas intenciones se mantuvieron los seis primeros meses, siendo este último el primer fill-in de la etapa de Pacheco. La séptima entrega, en Diciembre de ese mismo año, incluía el Annual 10 de Action Comics, narrado por Donner y Johns y realizado por diferentes dibujantes, al estilo de como solía hacerse hace bastantes años. A partir de aquí empezarían los problemas para la editorial española.
No hacía falta ser un lince para prever que ambas colecciones sufrirían retrasos. Justo en esos momentos, la distancia con el mercado americano era de unos ocho o nueve meses. Tiempo que la editorial tiene para planificar sus lanzamientos. Pacheco no ha trabajado en una serie regular jamás sin tener que recurrir a la ayuda de otros dibujantes y Adam Kubert no es precisamente famoso por su celeridad a la hora de entregar páginas. Dos opciones se le planteaban a Planeta: la primera y más sencilla, publicar según el ritmo americano. Así, la culpa es de ellos y de la falta de profesionalidad de sus artistas. La otra opción, más arriesgada, es publicar según los números disponibles, saltándose la continuidad unos meses para intentar sacar sagas completas de una tirada o, al menos, próximas en el tiempo. ¿Qué hizo Planeta? Pues un poco de esto y de aquello, como siempre. Improvisar, vamos.
Fiel a como lo venía haciendo, el octavo número contenía dos entregas, ambas fill-ins de sus respectivas etapas americanas. Y ambos bastante prescindibles. En el siguiente, bien por ahora, seguimos aferrados a la primera opción, se publica el último número en varios meses perteneciente a la publicitada saga Último Hijo –cuya conclusión aparecería en el número 22, en Marzo de 2009 –¡13 meses después!-. En lo que a La caída de Camelot se refiere, nuevo fill-in –hace tres o cuatro meses que no vemos los lápices de Pacheco-.

Pero ah, Planeta, hay que esperar lo inesperado. En el número 10, sin previo aviso, se nos cuelan dos números de Action Comics –prescindibles-. Cambio de política. Siguiente número, especial con el 850 de Action. ¿Dónde cojones están los números de Pacheco? En el número 12 y con la excusa de un especial Primer Aniversario, Planeta edita cuatro números USA dibujados por Pacheco –96 páginas a 4,95€- y se fabrica una portada a partir de una de las viñetas del interior –sirva como opinión personal que no me gusta la forma que tiene la editorial de reproducir las portadas en el interior de sus cómics, como si fuesen pin-ups y eliminando los rótulos y el texto de apoyo que aparece muchas veces en las versiones originales. Esto lo hace con todas sus series en grapa, creo, por lo menos en la JSA es igual-. Concluye por fin esta etapa en el siguiente número con la publicación de un Annual y yo me bajo de la colección. A partir de ahora Planeta opta por publicar saga tras saga, con sus ventajas e inconvenientes. Si tienes suerte, puedes hacerte con los números deseados sin necesidad de comprar otros que no te gusten. Pero eso es con mucha suerte.
En fin, una forma caótica de publicar, primero en USA y después en España, donde no supieron –o no quisieron- aprovechar esos meses de diferencia entre ediciones para hacer algo de planificación.
Para saber algo más de Carlos Pacheco en este mismo blog, un poco de su historia aquí 


Una muy buena entrada!
ResponderEliminarEsta entrevista la complementaria muy bien.
http://www.youtube.com/watch?v=0YUYY1ZISAo
¡Felicidades!
Gracias por el comentario y por la recomendación, ya la conocía la entrevista, pero igual ahora me animo a postearla.
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