
En la Francia ocupada por los nazis en la II Guerra Mundial confluyen varios personajes: una joven judía escondida que regenta un cine; la llegada de otro joven soldado alemán convertido en un héroe gracias al mismo cine; espías británicos y americanos y en medio de todos ellos, los Bastardos, un grupo de judíos al servicio de los Aliados al mando de un norteamericano –interpretado por Brad Pitt (El curioso caso de Benjamin Button)- apache, cuya única misión es sembrar el pánico, la muerte y la destrucción en las filas del ejército alemán.
El guión de Tarantino es una locura en sí misma, capaz de cambiar la misma historia de la guerra, al tiempo que intercala reflexiones en forma de interminables diálogos con escenas de acción rápidas y brutales. Por supuesto la historia está dividida en los ya conocidos capítulos, presentes en casi todas sus películas.
Aunque hasta ahora las películas de este director siempre me habían convencido, en esta he sufrido una profunda decepción, quizás por culpa mía también, ya que me esperaba otro tipo de película. Calificarla como de acción es un error, ya que las escenas son pocas y lo que más priman son los diálogos entre personajes. También se que usar frases del tipo “fallo de ritmo” o “es una película lenta” no es explicar nada –y además queda como pedante ¿verdad?-; pero no se me ocurre nada mejor que decir sobre Malditos Bastardos.
Quitando la escena inicial –una calma muy tensa, muy bien lograda- y el delirante desenlace, el resto del metraje se hace bastante cansino, con algunos golpes de humor sueltos –pero muy pocos, uno apenas sonría durante las más de dos horas y media que dura-. Especialmente fallida me parece todo lo relacionado con el bar en el sótano, que no se cansan de hablar y cuando llega el momento de la verdad todo ocurre muy rápido y apenas me enteré de lo que pasaba. Ni siquiera la banda sonora es destacable, algo que siempre me encanta de este director.
Los actores en general están bastante bien, yo destacaría a Daniel Brühl sobre todos ellos, aunque ni siquiera sabría decir cuáles salen más en pantalla. Brad Pitt apenas cobra más protagonismo hasta el final, limitándose a unos cuantos discursos previos. Como comentario final, la V.O. tiene otro problema: el idioma menos usado es el inglés; el alemán y el francés se usan muchísimo y se pasa uno todo el tiempo leyendo. Esto puede distraer o contribuir al aburrimiento, algo que sin duda no le facilita nada al espectador el visionado de esta última sobrada de Tarantino.
Siento que te haya decepcionad@, a mi me encanto! Un saludo
ResponderEliminarPara gustos... pero más lo siento yo, que me encanta su estilo de hacer cine y aquí apenas lo he visto.
ResponderEliminarAl día siguiente volví a ver Pulp Fiction y no hay color.
Pero muchas gracias por el comentario.
pues después de tu comentario y el de otros amigos fui al cine sin muchas expectativas, pero el caso es que me gustó bastante jeje.
ResponderEliminarExcepto alguna parte de la película, que se me hizo un poco pesada, me resultó bastante curiosa. La historia me suena más a los hermanos coen que ha tarantino, sino fuese por algunas de esas escenas de acción hilarantes y la violencia, que roza el gore. Excesiva para mi gusto en esta película. Tener que retirar la cara de la pantalla no es algo que me mole jeje.
En cualquier caso, me reí mucho y me lo pasé bien! Al menos mejor que con Death Proof.
Puestos a ir a ver gente hablar de cosas curiosas, prefiero las protagonistas femeninas de Death Proof que los soldados jugando a las cartas.
ResponderEliminarEs que la parte de la taberna se me hizo muy aburrida y para colmo en el momento culminante todo ocurre tan rápido que ni me enteré de lo que había pasado.
Con el DVD le daré otra oportunidad a ver si le cojo el puntillo...