
Una de las obras más famosas del autor norteamericano, esta vez ayudado en los guiones por su amigo de la infancia Jan S. Strnad. Desde 1972 llevaba Corben colaborando con James Warren en su editorial de mismo nombre. Al principio eran una serie de capítulos con poco que ver entre sí, excepto el protagonista Dimento y el paisaje post-apocalíptico en el que se desarrollaba la acción. Sin embargo, al final decidieron ambos artistas darle más empaque a la historia y la continuaron como si de una obra de larga duración se tratara. Así nació Mundo Mutante.
Como ya demostrara en Bloodstar, Corben se siente encantado en estos ambientes llenos de ruinas, en un futuro donde todo ha sido destruido y sólo han sobrevivido los más fuertes. Dimento, aunque tiene forma humana, es un mutante algo tontorrón, pero fuerte y decidido a no morir de hambre. Todos sus intentos por conseguir comida se verán frustrados por extrañas y peligrosas criaturas animales y por el resto de mutantes con más o menos apariencia humana que lo engañan para robarle su comida o para comérselo a él mismo. A lo largo de las páginas, Dimento irá encontrándose con personajes peculiares, como una preciosa –y neumática- mujer o un religioso empeñado en salvarle.

A priori empieza como una historia bastante simple, aunque en su final le de alguna vuelta de tuerca a lo visto. Sin duda el punto fuerte de este cómic vuelve a estar en el dibujo de Corben, esta vez con un color aplicado por él mismo espectacular y por un diseño de criaturas y escenarios que hace que el lector permanezca embelesado contemplando las páginas. También me llamó mucho la atención la capacidad del dibujante para plasmar las expresiones en los rostros y el uso que hace del lenguaje corporal. Este tipo de característica a veces se deja de lado al primar la acción, pero no aquí. No con Corben.
Más obras de Richard Corben, aquí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario