miércoles, 30 de marzo de 2011

Bogavante Johnson Vol. I: el Prometeo de hierro, de Mike Mignola & Jason Armstrong


El personal universo que Mike Mignola ha ido desarrollando alrededor de su personaje estrella, el demonio Hellboy (El hombre retorcido), no ha parado de crecer desde las primeras aventuras de su protagonista, siempre fieles a un estilo de realización muy bien definido y realmente fácil de reconocer.

Como secundarios del Diablo Rojo teníamos a los diferentes integrantes de la Agencia de Inteligencia y Defensa Paranormal en la que trabajaba Hellboy. Tras varios años de éxitos y aventuras, Mignola decidió llevar a su criatura por diferentes derroteros. Hellboy abandonaba por sorpresa a sus compañeros y amigos, dejaba su empleo y emprendía un camino por el que todavía anda perdido. Fue entonces cuando se decidió dar luz verde a una segunda colección, que se iría publicando a su vez miniserie tras miniserie: AIDP, donde la Agencia seguía con sus pesquisas alrededor del mundo y donde podríamos disfrutar de héroes como Liz Sherman o la criatura anfibia Abe Sapien. Tal fue el éxito a su vez de esta colección, guionizada por Mignola y que contaba con la inestimable ayuda del guionista John Arcudi. El dibujante Guy Davis dio la puntilla necesaria para convertir al spin-off en algo a tener en cuenta por sí mismo, en muchas ocasiones superando si cabe a la serie madre original.


Fue en las páginas de Hellboy y en las de la AIDP donde apareció por primera vez Bogavante Johnson, un personaje de ficción para el gran público americano, protagonista de novelas pulp, cómics y películas de serie B o Z; pero que en realidad se trataba de un superhéroe, un luchador contra el crimen cuya base de operaciones era la ciudad de Nueva York en pleno años treinta. Sin poderes aparentes, Bogavante hace uso de las armas de fuego, de su destreza y de una banda de seguidores que le ayudan en su lucha diaria contra espías del Eje, criminales nazis, mafiosos y maleantes varios que asolan los barrios bajos de Nueva York. Mignola, que había mantenido un hermetismo brutal alrededor de este personaje –prohibió su inclusión en la segunda película de Hellboy- comenzó a usarlo de nuevo en las últimas aventuras de la AIDP de forma misteriosa y llega ahora en forma de miniserie de cinco números, esta vez en solitario y de nuevo con las características reconocibles de su autor.


Mignola se encarga de nuevo del guión, de gran parte del diseño de personajes y escenarios –con la inestimable ayuda de Guy Davis- y dibuja las portadas de los cinco episodios, cuyos interiores están dibujados por Jason Armstrong, un dibujante canadiense con un pasado en las grandes editoriales y que tras una serie de tiempo dedicado a la animación ha vuelto de la mano de Dark Horse para plasmar una historia de acción trepidante, ambientada en 1937 y que consigue el difícil equilibrio que poseen las tramas de su guionista, donde tienen cabida los héroes de tradición pulp que se enfrentan a espías nazis, matones del hampa, secuaces orientales y a un villano de opereta que amenaza con socavar los cimientos de la civilización actual y sustituirla por una antediluviana: la hiperbórea. Monstruos inimaginables y tecnología de última generación se dan la mano de forma creíble, aderezada con muchos puñetazos, disparos y explosiones y un cierto humor socarrón. El estilo de su dibujante, más en la línea de Davis que de Mignola, aunque me gusta mucho más el trabajo del dibujante de AIDP. Dave Stewart repite con su paleta cromática habitual.

El segundo spin-off de Hellboy no decepciona, si bien tampoco proporciona nada nuevo. Mignola hace lo que mejor sabe hacer y como tal lo presenta al aficionado. Queda por ver si las tramas que se desarrollan tanto en la serie principal como en la AIDP siguen separadas a su vez o si pronto comenzarán a tocarse aquí y allí y si Bogavante Johnson jugará un papel determinante en ellas. De su posible implicación dependerá que esta primera aventura y las posteriores que la sigan cobren una relevancia más allá de una historia entretenida de aventura y misterio. 


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