Estrenada en el año 2008 y todo un éxito en su país –Corea del Sur- y que creo que se estrenó en España directamente en el mercado de DVD. Se trata de una revisitación muy personal de su director, del que no conozco ninguna otra obra, del clásico de Sergio Leone que protagonizara Clint Eastwood (El intercambio, Gran Torino, Invictus): El bueno, el feo y el malo. Como aquella, comparte ciertos rasgos como el trío de personajes protagonistas que se ven envueltos en una trama de búsqueda de un tesoro, en un ambiente de aventura y western. También se nota que ha contado con un presupuesto holgado y contiene algunas secuencias muy poderosas, tal y como le ocurría a la última parte de la famosa Trilogía del Dólar.
En este caso, en la década de los 40, la Manchuria es un hervidero de mafiosos, asesinos, ladrones y justicieros cazarrecompensas, amén de la presencia de bandas organizadas chinas y batallones del ejército japonés. El Malo, que es interpretado por un actor bastante deseado en su país por las adolescentes, ha aparecido en películas como Hero o G. I. Joe. Se trata de un asesino sanguinario y despiadado a las órdenes de un capo que anda detrás de un mapa que oculta un gran tesoro; detrás de él se encuentra el Bueno, que busca la recompensa por su cabeza; y finalmente tenemos al personaje del Raro, el único actor al que reconocí de otras producciones: se trata de Knag-ho Song y ha demostrado una gran versatilidad en su carrera con títulos como The Host, Memories of Murder o Sympathy for Mr. Vengeance. Este último posee el rol de liante y desencadenante de la trama, logrando hacerse por casualidad con el mapa e iniciando una delirante carrera en pos del tesoro. Se trata de un ladrón torpón y, como se puede ver en el mismo título, algo rarito.
La película avanza de una gran secuencia de acción a otra, aunque hay que reconocer que el director se pasa de mano con el más difícil todavía. Los inicios están muy bien, con un logrado asalto a un tren donde coinciden los tres expertos tiradores, el Bueno detrás del Malo y el Raro que pasaba por allí y logra hacerse con el mapa. Sus caminos los llevarán a un poblado donde tiene lugar un multitudinario tiroteo donde el Bueno empieza a demostrar verdaderas dotes artistas, con escenas demasiado aéreas para mi gusto, además de que no falla un tiro. El siguiente interludio ofrece un respiro al espectador hasta llegar a los desiertos de la Manchuria, donde el ejército y los bandidos harán su aparición, dando lugar a una delirante carrera en coche, moto y a caballo.
Como la mayoría de público se esperaba, la cosa no podía acabar de otra manera que con los tres antagonistas frente a frente en un duelo mortal, tal y como ocurría en su predecesora italiana. El final traerá una serie de sorpresas, aunque hay que reconocer que no está a la altura del fantástico duelo en el cementerio con el que acababa la otra.
Aun así, el resultado final es muy entretenido, con alguna que otra secuencia muy destacable. Es una película muy exagerada y como tal resulta graciosa y la acción, los tiroteos y las explosiones tienen un lugar predominante, en un intento de hacerla lo más espectacular posible. Curioso homenaje, más que un remake, a uno de los clásicos del espagueti-western.




A mi me encanto...una de esas joyas que te encuentras casi por casualidad...eso si, cualquier parecido con la de Clint es mera coincidencia.
ResponderEliminarComo homenaje desenfadado, una de las mejores que he visto en mucho tiempo.
Eliminar