Curiosa película que me ha llamado la atención por su temática y porque es verdad que no suelen llegar propuestas de este estilo, algo alejadas del cine más comercial. Se trata de un biopic sobre el poeta norteamericano Allen Ginsberg, que vivió sus momentos de gloria en los años cincuenta y del que se destaca su poema Howl, donde vertió toda su bilis e inconformismo con bastante crudeza, usando un lenguaje soez y malsonante en la mayoría de las rimas y de forma que a su editor lo acabaron demandando por publicar algo obsceno, siendo llevado a juicio en San Francisco.
Aunque en un principio no es que haya llegado a gustarme demasiado esta biografía en clave de documental, el hecho de que la acción esté contada en varios frentes le da cierto interés. Por un lado tenemos al propio autor siendo entrevistado –interpretado por James Franco (127 horas)- que a su vez cuenta escenas de su pasado; intercalado junto con el juicio por obscenidad, cuyo abogado defensor no es otro que Jon Hamm (The Town, El equipo A, Mad Men) y finalmente con pasajes del poema que se representan en pantalla de forma onírica en formato animado. Todo queda como un conjunto bastante original, pero tengo que reconocer que no me ha entusiasmado lo suficiente como para recomendarlo o como para interesarme por el autor. Lo mejor, las partes animadas con la voz en off de Franco recitando Aullido. También aparece Mary-Louise Parker (RED, Weeds).
La pareja de directores, que también se encargan del personal guión, han desarrollado su carrera en el género documental y eso se nota.
Para aquellos que disfruten de la llamada generación beatnik


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