Drama de tremenda actualidad que refleja la nueva situación a la que deben de enfrentarse una serie de ejecutivos de una empresa norteamericana que está en un proceso de reducción de personal. La grave crisis financiera y laboral que azota al país americano es el marco perfecto donde se desarrolla esta historia coral en la que se intenta reflejar algunas de las diferentes clases sociales y sus reacciones ante el despido.
John Wells se encarga también del guión y de tareas de producción, logrando que su debut se realizara en el Festival de Sundance del año 2010. Entre sus logros profesionales se encuentran las producciones de grandes series como Urgencias o El ala oeste de la Casa Blanca. Para la poca repercusión que ha tenido, la película está muy bien, apoyada en un elenco de actores conocidos y solventes en cada uno de sus roles que se reparten los minutos de metraje. Al mismo tiempo es una historia con cierta dureza, que se esfuerza por mostrar una parte de la delicada situación del mercado laboral en Estados Unidos en la época actual. En cierto sentido me recordó al pesimismo exhibido hace unos años en los Oscar con la película Up in the Air, protagonizada por George Clooney y que miraba con ojo crítico al nuevo y moderno Way of Life norteamericano.
En una importante compañía de negocios –sus comienzos son en los astilleros y de ahí evolucionó a la construcción- se van a dar una serie de reducciones de plantilla. El primer afectado es Bobby Walker, joven y exitoso, interpretado por Ben Affleck (The Town. Ciudad de ladrones). Su segura vida de repente se convierte en una incertidumbre creciente cuando pasan los meses y es incapaz de encontrar un empleo, llegando a peligrar su estabilidad familiar. En su misma empresa trabaja Phil Woodwars (Chris Cooper), un maduro ejecutivo que malvive en los últimos tiempos aquejado del temor a ser el siguiente.
Tommy Lee Jones (En el centro de la tormenta) es Gene McClary, uno de los fundadores de la empresa y una persona rica y bien acomodada, asqueado y aburrido de la vida y que es incapaz de posicionarse para plantarle cara a su socio, que es quien lleva las riendas de la compañía, preocupado solamente por los porcentajes y los beneficios. El hecho de que engañe a su mujer, desquitándose con un cuerpo como el de Maria Bello, le añade una nueva dimensión a este hombre que lo tiene todo y no sabe muy bien donde se encuentra en realidad.
Pronto la situación de Bobby se vuelve más dramática y somos testigos del cambio drástico en su vida. Pero en contra de lo que pueda parecer, no todos son contratiempos, ya que consigue un trabajo que a priori él nunca se hubiese rebajado a hacer, pero que le aportará mucho más de lo que creía: de obrero como carpintero en la pequeña empresa del hermano de su mujer, al que da vida Kevin Costner (La otra hija, Mr. Brooks, El último voto), demostrando que para este tipo de papeles secundarios es uno de los mejores.
Interesante película, con muchos matices en los que verse reflejado –la necesidad a veces imperiosa de parecer que se tiene éxito, la confrontación entre el horario laboral y el familiar, el orgullo, la solidaridad- que viene al pelo para la situación que se tiene en España ahora mismo. De hecho, no entiendo como no se ha estrenado mucho antes.



No hay comentarios:
Publicar un comentario