Tras sus diez primeros episodios, esta nueva space-opera del canal SyFy –la cadena donde se emitió el
remake de Battlestar Galactica, lo
que siempre es un buen precedente- se ha asentado totalmente en su segunda
temporada. Primero al tener tres episodios más para el desarrollo de las tramas
y segundo porque ha seguido apostando por una forma de abordar al espectador
que, si bien no deja de lado alguna que otra secuencia de acción y efectos
especiales –la Rocinante cada vez
luce mejor en pantalla-, tampoco está interesada en dejárselo todo mascado.
Hay mucho misterio todavía por
revelar en esta serie y la ambientación en un sistema solar colonizado por la
humanidad y al borde de una guerra civil entre el planeta Tierra y Marte es el
caldo de cultivo ideal para potenciar las tramas políticas y de espionaje, sin
duda lo mejor de la serie. Y eso que ha habido muchas mejoras respecto a la primera
temporada, una vez que ya no son necesarios tantos minutos para introducir a
los diferentes personajes. Ahora los guionistas se pueden centrar en
desarrollar las relaciones y los diferentes caracteres de los tripulantes de la
Rocinante, para hacerlos más reales y
cercanos al público.
También pueden permitirse el
lujo de apartar a uno de los principales protagonistas, sin dejar de introducir
nuevos personajes que seguro tendrán un importante papel que jugar, siendo el
caso más destacado el de la joven soldado del cuerpo de marines del ejército
marciano.
De igual manera, al disponer
de más presupuesto, hay un uso más evidente de los efectos especiales y de las
escenas de acción y también hay más metraje para otros grupos de personajes,
especialmente todos aquellos que viven en el Cinturón y que casi siempre son los primeros damnificados en la
guerra. Es por ello que viven divididos, separados en varios clanes y
asociaciones de diverso carácter nacionalista e incluso terrorista, preocupados
continuamente por la supervivencia.
Hay muchas piezas en juego en
esta serie y el tablero es muy grande. La introducción del concepto de la
“protomolécula” ha revolucionado a la sociedad tal y como la conocimos en la
temporada anterior y la escalada de tensión y de violencia no puede sino
aumentar. Ante la inclusión de lo que puede ser el arma definitiva, ¿cómo
reaccionarán los diferentes gobiernos ante esta nueva amenaza?
Cuando acabé de ver los
primeros episodios de The Expanse,
tenía claro que lo mejor estaba aún por llegar y que la serie tenía mucho
potencial. Me alegra ver que no me equivoqué, aunque todavía creo que puede
llegar alto, mucho más. Esperemos que sea en su tercera temporada.





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