lunes, 23 de octubre de 2017

Lucky Luke. Edición Coleccionista 70 aniversario: Calamity Jane, de Goscinny & Morris

Este álbum se publica tras Alambradas en la pradera en el año 1965 y es uno de los pocos de toda la colección que tiene un nombre propio como título, a imagen y semejanza del de Billy el niño, publicado varios años antes. De nuevo un personaje histórico sirve como trama principal de la aventura, relegando el papel de Luke a secundario de lujo, ya sea como maestro –papel que también desempeñaría en El pie tierno- o como detective, ya que su principal cometido es averiguar quién está vendiéndoles armas a los violentos apaches en el pueblo de El Plomo.

Calamity Jane fue una aventurera famosa en el Oeste norteamericano, que recorrió en su totalidad desempeñando los más diversos empleos. Ya fuera como bailarina, cocinera, exploradora o conductora, Calamity Jane fue dejando su huella allí por donde pasó y estuvo ligada sentimentalmente a Will Bill Hickok, el de la mano del muerto –no confundir con Buffalo Bill, el que lideraba un espectáculo ambulante y con el que también acabó trabajando-. El primero de ellos encontró su final en el famoso Deadwood.


Sin embargo, en manos de Goscinny y Morris se convierte en una mujer durísima, con una puntería endiablada que rivaliza con la del propio Lucky Luke. Malhablada, maleducada, aventurera e impulsiva, no solo no necesita de ningún hombre para sobrevivir, sino que es capaz de vencerlos en su terreno siempre que lo desea. Eso da pie a un curioso alegato feminista en clave de comedia en un momento en el que la representación femenina en el cómic franco belga estaba muy limitada por la censura –esa es una de las razones por la que apenas hay mujeres en los álbumes de Lucky Luke y de que Morris se viera obligado a dibujarlas lo más alejado posible de la sensualidad y belleza que a cualquiera le gustaría ver en la página impresa-.

Como genial subtrama, si Calamity quiere instalarse en el pueblo tiene que ser admitida por la Liga de la Virtud, formada por una serie de damas de El Plomo –esto no es idea del guionista; dichas Ligas existieron en la realidad-. Eso obliga a Luke a contratar a un experto en maneras que, al más puro estilo My Fair Lady, forme a la mujer en buenos modales y presencia, lo suficiente como para convertirse en una dama. Como curiosidad, el maestro tiene el aspecto del actor David Niven, mítico intérprete de Los cañones de Navarone o de la saga de La Pantera Rosa. La paulatina degradación del personaje, además de graciosa, es una buena muestra del arte para la caracterización y la caricatura de Morris.



Otro gran álbum del tándem Goscinny-Morris, donde la cocción y posterior ingesta de unas simples galletas puede convertirse en un descacharrante gag. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario