Thriller judicial que adapta una novela de Michael Connelly, originalmente titulada The Lincoln Lawyer debido a que el abogado Mick Haller lleva gran parte de sus negocios desde la parte de atrás de su vehículo Lincoln –cuyo chofer era uno de los convictos de Prison Break-.
Matthew McConaughey es la principal cara del reparto, si bien no la única. El actor texano abandona las comedias románticas donde andaba encasillado –como Los fantasmas de misexnovias- y se enfrenta a un intenso drama donde tendrá que defender a un joven rico que ha sido acusado de pegar una paliza a una prostituta con la que había quedado la noche anterior; Ryan Phillippe (Franklyn) se encarga de caracterizar a su personaje de forma que surjan las dudas necesarias para que el espectador se plantee si nos encontramos ante un caso de falso culpable –con toda una conspiración detrás- o hay algo más oculto.
El plantel de secundarios está bien escogido: Marisa Tomei (El luchador) es una fiscal y la exmujer de Haller, con la que lleva una cordial relación, dentro de lo que cabe; William H. Macy, con una curiosa caracterización, es un investigador privado y el mejor amigo del protagonista; Josh Lucas es el fiscal que se ocupa del caso de asalto y también aparece en un papel menor John Leguizamo.
En realidad son los actores y el carisma de McConaughey –aunque a veces me cansa un poco esa pose de chulo, incluido la forma que tiene de pronunciar sus diálogos- los que elevan esta producción que a priori puede parecer algo tópica; pero que no cansa en ningún momento y entretiene bastante. Contiene una sucesión de giros finales, como no podía ser de otra manera dentro de este género.
Por parte del director poco que contar, a veces se le va la mano en algún que otro recurso –me resulta graciosos cómo representan en pantalla una borrachera, por ejemplo, parece que se copian unos directores a otros en esta nueva moda- pero por lo demás sabe mantener la tensión.
Los amantes de este tipo de cine quedarán encantados y el resto pasarán casi dos horas entretenidas.



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