sábado, 14 de mayo de 2011

Sin identidad, de Jaume Collet-Serra


El director español (Lahuérfana) se ha anotado un tanto importante al situar esta película en los primeros puestos de la taquilla norteamericana el fin de semana de su estreno. Tal vez se deba a la similitud con Taken (Venganza), una película anterior de Liam Neeson (El equipo A, Crónica de un engaño, Furia de titanes, Chloe) de temática parecida –un héroe de acción norteamericano perdido en una capital europea, en este caso Berlín, en aquel París- que también llamó mucho la atención.

Al igual que la producción de Luc Besson (Adele y el misterio de la momia, DesdeParís con amor) el protagonista ha perdido algo: en este caso su propia identidad. El Dr. Martin Harris (Liam Neeson) sufre un accidente de tráfico al poco de llegar a Berlín para dar unas conferencias sobre biología. Cual será su sorpresa tras despertar del coma cuatro días después cuando sea incapaz de demostrar quién es, ni siquiera contando con la ayuda de su mujer, que no lo reconoce –January Jones, la ya mítica Betty Draper de Mad Men-. Desesperado, iniciará la búsqueda de la única persona que puede ayudarlo: la taxista que le salvó de morir ahogado cuando tuvo el accidente, interpretada por Diane Kruger (Lavidas posibles de Mr. Nobody).

La película es entretenida y Collet-Serra sabe sacarle partido a la ciudad alemana, en especial en una persecución en coche por sus calles. Pero eso no evita que a la historia, pese a ir desarrollándose rápido y sin muchas complicaciones, se le vean las costuras y deje algunos huecos bastante grandes –como el final de uno de los protagonistas, bastante ridículo-. De todas formas se trata más de un thriller, donde tenemos a un héroe atípico que se ve desbordado por lo que ocurre a su alrededor, que de una película de acción; no sólo porque nadie le recuerde de su vida anterior, sino porque acaba encontrando a su mujer con otro hombre que se llama como él –interpretado por Aidan Quinn- al que todo el mundo reconoce como Martin Harris.

Destacar otro momento en el que Collet-Serra lo hace muy bien: el enfrentamiento entre los personajes de Frank Langella (El desafío: Frost contra Nixon) y Bruno Ganz, una especie de comparación entre dos mundos diferentes, pasado y futuro, una vez que se descubre de qué va en realidad la película.

Sin duda un gran empujón para el director español, que verá su agenda con proyectos cada vez más interesantes; amén de la consagración definitiva –por si a alguien le quedaba alguna duda- del talento de Neeson para interpretar cualquier tipo de papel con un mínimo de credibilidad. 

8 comentarios:

  1. La primera parte de la película, algo más de hora y cuarto mantiene una tensión y un interés muy alto, manteniendo al espectador en el desconcierto más absoluto.
    Al conocerse los detalles de la trama, y la resolución de la misma, la película se convierte en una peli ya vista varias veces, aunque acabada con corrección.

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  2. Tienes razón, es una película para todos los públicos y como tal no es muy complicada, incluso simple.

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  3. Personalmente Liam Nesson me parece un actor de lo mas plano, y no para hacer peliculas de accion y de secuestros...
    Aun asi, la historia parece que esta bien.

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  4. Nesson ha pasado de ser un actor con cierto prestigio, enfrentado a papeles difíciles, a uno taquillero, con todo lo que ello conlleva: más carga de trabajo, peor elección de papeles... Pero también es cierto que no suele desentonar.

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  5. Interesante y con algo de ritmo pero al final si es verdad que decae. Nesson en su linea

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  6. Parece ser que es la sensación más común para con la película: entretenida y poco más.

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  7. Pues a mi me tuvo enganchado al asiento viendola como hacia tiempo no lo hacia, las interpretaciones son buenas aunque cierto es que la historia daba para más.

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  8. Hace poco la volví a ver en el AVE y aguanta bien otro visionado.

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