lunes, 25 de mayo de 2026

Tom Clancy´s Jack Ryan. Ghost War, de Andrew Bernstein

 

Con apenas dos días de diferencia se han estrenado dos películas bien diferentes pero con un importante punto en común: las dos continúan una historia que se inició y contó en la televisión. 

Disney optó por estrenar The Mandalorian and Grogu en cines, mientras que Amazon prefirió continuar las aventuras del Jack Ryan de John Krasinski en su propia plataforma. Esta decisión, que puede parecer baladí, no lo es. Si la última misión del cazarrecompensas y su protegido parece un capítulo de su propia serie hipervitaminado, la vuelta del analista de la CIA es todo lo contrario: parece una temporada venida a menos. 

Esto no quiere decir que Ghost War sea una mala película, ni mucho menos. Resulta entretenida, está bien resuelta visualmente, continúa la historia allí donde se quedó la serie y permanece fiel a su esencia. Aquellos que disfrutaron de la serie, lo harán de esta película con total seguridad. 

John Krasinski, Sienna Miller, Wendell Pierce y Michael Kelly

La pena es que, sobre todo en sus últimas temporadas, Tom Clancy´s Jack Ryan había encontrado un equilibrio muy bueno entre un desarrollo de una trama general en ocho episodios y las tan necesarias secuencias de acción, la principal razón por la que muchos aficionados acababan viendo la serie –y toda una seña de identidad de la mejor ficción de Amazon-. Eso se nota que falta en la película, que tiene mucho menos metraje del necesario para contar su historia si descontamos todo el tiempo que los actores están corriendo, pegando tiros, luchando cuerpo a cuerpo o inmersos en trepidantes persecuciones. 

Esto no afecta solo a los golpes de efecto o al misterio con el que se puede jugar en los finales de episodio, sino sobre todo a las interacciones entre los principales personajes. El trío que componían Krasinski, Wendell Pierce y Michael Kelly tenía mucho carisma y la película, con toda lógica, sacrifica al tercero para que los dos primeros tengan un necesario tiempo juntos en pantalla –Mike November es un personajazo y se echa de menos su dinámica con el resto, pero al menos tiene un par de momentos, especialmente un diálogo muy sentido-. 

El trío protagonista de Ghost War

El guion, en el que Krasinski ha jugado su parte, también como productor, tiene dos escenarios principales, Dubái y Londres. Y, continuando con la costumbre de la serie, adapta un clásico de las historias de espías, el del antiguo agente que se ha pasado al otro lado y ahora opera sin control. Ryan, que ha vuelto a su vida de civil en Wall Street, acepta hacer un pequeño encargo para Greer ya que tiene que viajar a Dubái por negocios. Algo sencillo, a priori, que acabará complicándose cuando la persona con la debía encontrarse es asesinada y una agente del MI6, interpretada por Sienna Miller, acaba metiéndose por el medio. 

Londres y Washington deberán hacer frente común a la hora de enfrentarse a un antiguo proyecto de la Agencia que ha escapado a todo control, nacido en los tiempos terribles tras el 11-S –además se aprovecha para ligarlo todo al pasado más oscuro de Greer, lo que siempre viene bien para enfrentarlo a Ryan, con una brújula moral mucho más rígida que la del segundo al mando de la CIA-. 

John Krasinski interpreta una vez más al agente de la CIA Jack Ryan

Max Beesley, actor británico al que no conocía hasta ahora, interpreta al principal villano de la función, un antiguo agente del MI6 especializado en misiones secretas, de esas de las que nunca pueden aparecer en los libros. 

Hubiera preferido una temporada de seis u ocho episodios para desarrollar esta historia, ya que la parte más analítica, más propiamente de espías, es la gran sacrificada junto con la interacción entre los principales protagonistas –que era otra de mis partes favoritas de la serie-. Desconozco por qué Amazon la acabó cancelando, si fue un tema de costes de producción o un problema a la hora de cuadrar la agenda de John Krasinski, que tiene otros proyectos importantes en desarrollo para su estreno en cines -y no solo como actor-. Pero me conformo con esta breve vuelta de la serie, que ha contado además con un director veterano como Andrew Bernstein al mando, que rueda de forma clara y eficiente; y la vuelta del compositor Ramin Djawadi, aunque en esta ocasión me ha dejado algo frío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario