lunes, 9 de mayo de 2011

El poder del perro, de Don Winslow


Otra novela de gran tamaño y trama compleja a la que suelo dedicarle mis periodos vacacionales, siempre y cuando me haya sido recomendada o haya leído alguna crítica que la sitúe en mi radar.

En este caso nos encontramos ante un best-seller al uso y como tal hay que abordarlo. Se trata de una historia que abarca varias décadas de finales del Siglo XX que todavía hoy en día anda muy lejos de acabar: la cruenta guerra que libran los norteamericanos contra el imperio de la droga. En este caso nuestro protagonista, Art Keller, un veterano de la CIA de Vietnam, acaba de ingresar en la DEA con el propósito de acabar con el tráfico de estupefacientes que logra atravesar la frontera mexicana y entrar en los Estados Unidos. Pero sus acciones desencadenarán una nueva forma de narcotráfico, algo que le obligará a dedicarse en cuerpo y alma, durante el resto de su vida,  a esta lucha sin cuartel.

Si por algo destaca esta novela es por la complejidad ofrecida por su autor, que logra darle un estilo documental que aporta gran veracidad a mucho de lo que se cuenta.  Algo loable, porque Winslow se empeña en complicarse la vida relacionando la política americana, la CIA o el FBI con el imperio de las drogas en países como México o Colombia, en una guerra paralela contra el enemigo de izquierdas en una prolongación de la Guerra Fría. Desde las FARC hasta militares chinos, pasando por la evolución de la mafia italiana del este del país, en la propia ciudad de Nueva York, cuyos negocios de control del juego, alcohol y prostitución han pasado a la venta de droga. Y lo mejor de todo es que le queda de lo más creíble.

Aderezando las tramas más movidas con las familiares de los principales personajes, estos son bien diferentes entre sí, de ahí la pericia del autor para hacer que se relacionen entre ellos y acaben cruzándose. Algunas veces esto lo consigue de forma más natural y otras todo queda un poco forzado. De esa forma, Keller, americano de ascendencia mexicana, pronto hace migas con los mexicanos decididos a convertirse en los patrones de la droga: la familia Barrera; un cura de México, el Padre Parada; una prostituta de lujo llamada Nora o un irlandés perteneciente a la mafia llamado Callan son de los más usados por el autor, pero no los únicos. Diferentes mandos del ejército o de la CIA o de las diferentes mafias salpican las más de setecientas páginas.

Publicada en 2005 –el noveno trabajo de su autor- a España llegó cuatro años después y ha sonado bastante, llegando a tener un éxito interesante. Con un marcado estilo cruento y violento, son muchos los momentos exagerados y desagradables contenidos en la historia, repleta de asesinatos y torturas y con lenguaje directo y muy de moda. Recuerda en cierto momento al estilo cinematográfico de Tarantino, todo muy rápido y con abundantes diálogos y no me cabe la menor duda de que es un trabajo que miraba de reojo a su adaptación a la gran –o a la pequeña- pantalla. En algunos momentos me ha recordado a otro libro de un americano que leí hace poco, Burlando a la parca, por el estilo de escritura y la sensación de puro entretenimiento que se tiene al leerlo. Una vez más lo comparo con ir a ver el último blockbuster al cine, una película palomitera que no toma al aficionado por idiota y que tan solo busca entretenerlo por encima de todo.

El poder del perro cumple con todo eso. Curiosamente, la siguiente novela que escribió Winslow, El invierno de Frankie Machine, se publicó el año pasado en nuestro país y fue difícil encontrar comentarios positivos sobre la historia. 

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