Steven Knight es un guionista
británico responsable de películas como Dirty
Pretty Things o Promesas del Este,
que en 2013 hizo su debut tras la cámara junto a Jason Statham en Hommingbird y que un año después rodó
la estupenda Locke, con un enorme
Tom Hardy, al que ha seguido ligado en varios proyectos. En televisión ya era
conocido por ser uno de los creadores del formato ¿Quién quiere ser millonario? y ahora se encuentra trabajando directamente
con la BBC en esta serie de la que ya
se han anunciado cinco temporadas y emitido tres.
La primera de ellas contó con
seis episodios y se comenzó a emitir en septiembre de 2013. Knight tomó
prestada una banda criminal real de finales del Siglo XIX que operaba en
Birmingham de pintoresco nombre, los Peaky
Blinders y sin cambiar su lugar de acción decidió trasladarla en el tiempo
hasta el difícil periodo histórico tras
la Primera Guerra Mundial. Una Inglaterra deprimida que sufre un resurgimiento
de los ataques del IRA y donde la violencia y la pobreza campan a sus anchas.
Un lugar difícil donde sobrevivir pero también con muchas oportunidades para
prosperar, algo que el clan familiar de los Peaky Blinders tiene muy presente,
sobre todo en torno a la extorsión y las apuestas ilegales.
El irlandés Cillian Murphy (Luces rojas) encabeza el reparto de esta serie coral dando vida a Tommy Shelby, el menor de
la familia pero, sin embargo, el jefe del clan por encima de sus hermanos
Arthur y John. También tiene gran importancia dentro de la familia la opinión
de la tía Polly, interpretada por Helen McCrory, la que sostuvo los negocios
familiares en ausencia de los hombres que marcharon al frente, una de las
cuestiones por la que acaba enfrentándose cada poco tiempo con Tommy y sus
ambiciosos planes por convertir a los Shelby en una familia de curso legal.
La trama central de esta
primera temporada se centra en los pormenores familiares y en las relaciones de
amistad que se forjan en una época de cambio tan bien reflejada en pantalla, no
ya gracias a la soberbia ambientación en decorados, iluminación, etc., sino en
la mezcla de lo viejo y lo nuevo, con un antiguo régimen que se resiste a las
nuevas ideas comunistas que fuerzan a los trabajadores a las huelgas; el enfrentamiento
con las nuevas culturas o el terrorismo del IRA. En tal clima de agitación, el
primer ministro Churchill envía a un policía de confianza experto en lidiar con
esta clase de dificultades, interpretado por el veterano Sam Neill. Completa el
reparto la joven actriz inglesa Annabelle Wallis, a la que descubrimos hace
poco en la fallida revisión de La momia
junto a Tom Cruise.
La serie también ha brillado
gracias al trabajo de sus actores, teniendo en cuenta lo bien que lucen en
pantalla las producciones históricas de la BBC.
De donde hay que destacar por fuerza a Cillian Murphy, al que vimos hace poco
en un pequeño papel en Dunkerque
–uno de los actores con los que Christopher Nolan se siente más cómodo: ha
aparecido en todas las partes de la trilogía de Batman y en Origen-. También
destaca por sí mismo el uso de música moderna en muchas de las secuencias, un
recurso muy tarantiniano que funciona bastante bien en este caso.
Una historia de mafias, de
familia y de un continuo enfrentamiento entre la inteligencia y la decisión del
menor de los Shelby y el resto del mundo. Muy entretenida y fantásticamente
hecha.




Grandiosa serie, que no ha trascendido mucho la verdad.
ResponderEliminarUn saludo
Al menos en Inglaterra sí está gustando y ahora mismo están emitiendo la cuarta temporada. Y no tiene pinta de que se detengan ahí.
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