jueves, 23 de noviembre de 2017

Peaky Blinders. Primera temporada

Steven Knight es un guionista británico responsable de películas como Dirty Pretty Things o Promesas del Este, que en 2013 hizo su debut tras la cámara junto a Jason Statham en Hommingbird y que un año después rodó la estupenda Locke, con un enorme Tom Hardy, al que ha seguido ligado en varios proyectos. En televisión ya era conocido por ser uno de los creadores del formato ¿Quién quiere ser millonario? y ahora se encuentra trabajando directamente con la BBC en esta serie de la que ya se han anunciado cinco temporadas y emitido tres.

La primera de ellas contó con seis episodios y se comenzó a emitir en septiembre de 2013. Knight tomó prestada una banda criminal real de finales del Siglo XIX que operaba en Birmingham de pintoresco nombre, los Peaky Blinders y sin cambiar su lugar de acción decidió trasladarla en el tiempo hasta el difícil  periodo histórico tras la Primera Guerra Mundial. Una Inglaterra deprimida que sufre un resurgimiento de los ataques del IRA y donde la violencia y la pobreza campan a sus anchas. Un lugar difícil donde sobrevivir pero también con muchas oportunidades para prosperar, algo que el clan familiar de los Peaky Blinders tiene muy presente, sobre todo en torno a la extorsión y las apuestas ilegales.
 
Los hermanos Shelby
El irlandés Cillian Murphy (Luces rojas) encabeza el reparto de esta serie coral dando vida a Tommy Shelby, el menor de la familia pero, sin embargo, el jefe del clan por encima de sus hermanos Arthur y John. También tiene gran importancia dentro de la familia la opinión de la tía Polly, interpretada por Helen McCrory, la que sostuvo los negocios familiares en ausencia de los hombres que marcharon al frente, una de las cuestiones por la que acaba enfrentándose cada poco tiempo con Tommy y sus ambiciosos planes por convertir a los Shelby en una familia de curso legal.

La trama central de esta primera temporada se centra en los pormenores familiares y en las relaciones de amistad que se forjan en una época de cambio tan bien reflejada en pantalla, no ya gracias a la soberbia ambientación en decorados, iluminación, etc., sino en la mezcla de lo viejo y lo nuevo, con un antiguo régimen que se resiste a las nuevas ideas comunistas que fuerzan a los trabajadores a las huelgas; el enfrentamiento con las nuevas culturas o el terrorismo del IRA. En tal clima de agitación, el primer ministro Churchill envía a un policía de confianza experto en lidiar con esta clase de dificultades, interpretado por el veterano Sam Neill. Completa el reparto la joven actriz inglesa Annabelle Wallis, a la que descubrimos hace poco en la fallida revisión de La momia junto a Tom Cruise.


La serie también ha brillado gracias al trabajo de sus actores, teniendo en cuenta lo bien que lucen en pantalla las producciones históricas de la BBC. De donde hay que destacar por fuerza a Cillian Murphy, al que vimos hace poco en un pequeño papel en Dunkerque –uno de los actores con los que Christopher Nolan se siente más cómodo: ha aparecido en todas las partes de la trilogía de Batman y en Origen-. También destaca por sí mismo el uso de música moderna en muchas de las secuencias, un recurso muy tarantiniano que funciona bastante bien en este caso.


Una historia de mafias, de familia y de un continuo enfrentamiento entre la inteligencia y la decisión del menor de los Shelby y el resto del mundo. Muy entretenida y fantásticamente hecha. 

2 comentarios:

  1. Grandiosa serie, que no ha trascendido mucho la verdad.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al menos en Inglaterra sí está gustando y ahora mismo están emitiendo la cuarta temporada. Y no tiene pinta de que se detengan ahí.

      Eliminar