domingo, 15 de febrero de 2026

Green Lantern de Geoff Johns Vol. I: el regreso de Hal Jordan

Portada de Carlos Pacheco para el primer número de la serie regular
 

Hal Jordan nació como personaje en 1959 de la mano de John Broome a los guiones y de Gil Kane a los lápices, formando parte de una iniciativa impulsada por el editor de DC Comics Julius Schwartz en la que se renovaban algunos héroes de la Edad de Oro. De esa forma, Jordan sustituyó en el imaginario colectivo a Alan Scott, el Green Lantern anterior, dando un giro el personaje hacia la ciencia-ficción. 

Desde entonces Hal Jordan ha formado parte de la historia más importante de DC Comics, no solo protagonizando su propia serie, sino participando de manera activa en grandes eventos o en colecciones de grupo –es uno de los fundadores de la Liga de la Justicia de América-.

 

El Green Lantern de Ethan Van Sciver

Hasta que en la década de los noventa se convirtió él mismo en un evento, cuando inició un camino hacia la villanía al caer en una locura asesina propiciada por la destrucción de Coast City, su ciudad natal, y el asesinato de millones de personas. Bajo una nueva identidad, Parallax, Jordan destruyó el Cuerpo de Green Lanterns del que había sido uno de sus miembros más destacados y asesinó a buena parte de sus integrantes, incluidos los Guardianes que lo habían fundado. El sinsentido con el personaje continuó hasta un punto realmente insostenible, convertido en un ser de enorme poder que amenazaba la misma existencia del universo. Su camino de redención comenzaba entonces con su propio sacrificio. 

La siguiente década sorprendió a los aficionados con una nueva identidad para Hal Jordan, la del Espectro, un ente vengativo a escala cósmica al que permaneció ligado de forma misteriosa hasta que en 2004 se publicó una miniserie en la que el guionista Geoff Johns tomaba las riendas del personaje, iniciando así un viaje que llevaría a Jordan a recuperar su cuerpo mortal, utilizar de nuevo su anillo de poder y reinstaurar a los Guardianes del Universo para que estos pudieran refundar el Cuerpo de Green Lanterns

Página de Van Sciver para Renacimiento

Johns es hoy en día uno de los talentos creativos más importantes de DC Comics y aunque en la actualidad parece centrado en proyectos muy especiales, en sus inicios su estilo se caracterizaba por un largo y detallado desarrollo de tramas y personajes para los que necesitaba de una estancia prolongada en una colección como escritor regular. Antes de hacerse cargo de Hal Jordan Johns se había curtido en la JSA, como sustituto de Mark Waid en Flash, relanzando personajes como los Nuevos Titanes o Hawkman e incluso escribiendo una breve pero interesante etapa con sabor a clásico en los Vengadores

La estancia de diez años de Johns en la colección Green Lantern no está solo considerada como la mejor de la historia del personaje, sino que su creciente popularidad la situó entre los títulos más vendidos de la editorial, lo que provocó que los grandes crossovers de la compañía giraran en torno a las tramas planteadas por el guionista en la serie regular. 

El Cuerpo de Green Lanterns, obra de Ethan Van Sciver

Johns publicó Renacimiento junto al dibujante Ethan Van Sciver, hoy en día totalmente alejado de la industria debido a sus ideas ultraconservadoras sobre lo que debería ser el medio de los comic-books americanos. Pero en aquella época era un dibujante muy potente visualmente, con un acabado algo oscuro apoyado en el color de Moose Baumann y alguna que otra composición de página exagerada y algo arriesgada. Desde entonces colaboró con Johns no solo en la franquicia Green Lantern, sino también en otros proyectos dentro de DC Comics

En la mencionada miniserie, de seis episodios, presenciábamos la vuelta al plano mortal de Hal Jordan junto con buena parte de los personajes secundarios de la franquicia, pero con un toque renovador y hasta cierto punto innovador, siempre teniendo en cuenta que la principal misión del guionista consistía en traer de vuelta una situación que había estado fuera de juego desde hacía muchos años. En ese aspecto, la miniserie es todo un éxito: se ofrece una explicación plausible al comportamiento errático de Jordan antes de su muerte y se reinstauran las principales características del personaje, dejándolo listo para protagonizar de nuevo su propia serie regular, convertido en el principal protector del sector 2814. 

Portada a cargo de Patrick Gleason

Johns también participó en el relanzamiento de los Green Lantern Corps en la miniserie de cinco números Recarga, que comenzó su publicación pocos meses después de la conclusión de Renacimiento y en la que colaboró en labores de escritura con Dave Gibbons, que en calidad de dibujante ya había trabajado con el Cuerpo en su desembarco en el mercado norteamericano a principios de la década de los ochenta, justo antes de ocuparse de Watchmen. Para esta ocasión, el artista seleccionado para el tablero de dibujo fue Patrick Gleason, que se convirtió entonces en el dibujante regular de la serie que continuó a esta historia. Desde 1988 que estos personajes no habían gozado de título propio, lo que demostraba la fe de la compañía en la franquicia. 

En Recarga se nos cuenta la resurrección del Cuerpo de Green Lanters: la vuelta a Oa de los pocos Lanterns disponibles, la selección de nuevos candidatos, el inicio de su entrenamiento y, por supuesto, el enfrentamiento con un viejo enemigo de los Guardianes que ha aprovechado el momento de debilidad para lanzar su ataque. Los principales protagonistas no son otros que Kilowog, Kyle Rayner y Guy Gardner, que ya habían tenido un papel determinante en la anterior miniserie de Johns. Una historia tan entretenida como bien resuelta en su apartado gráfico, con un expresivo Gleason que a veces me recuerda a Terry Dodson. 

Página de Carlos Pacheco para Green Lantern

Todo estaba preparado para el lanzamiento de la nueva serie protagonizada en solitario por Hal Jordan, que tuvo lugar en mayo de 2005 con un número especial de 40 páginas que contó para la ocasión con los lápices de Van Sciver, que ilustró un prólogo donde volvíamos a ver el origen del héroe, y de Carlos Pacheco, que junto a Jesús Merino se encontraba trabajando en exclusiva para DC en aquellos años. Pacheco, que también se encarga de las portadas, realizó los tres primeros números de la serie con su estilo y elegancia habituales, mucho más luminoso que el de sus predecesores en el relanzamiento de la franquicia. Mientras, Johns comenzaba un proyecto de renovación de los principales villanos del héroe, sin dejar de lado su nueva situación en una Coast City en construcción prácticamente abandonada, su vuelta como piloto de aviones o la relación que lo une con su hermano pequeño y la familia de este. Viejos personajes comparten espacio con otros nuevos con mucho que aportar, como el general Stone, su jefe en su vida civil, o un nuevo interés amoroso en una compañera de trabajo. En esta primera saga de la colección son los Manhunters los que se llevan el protagonismo frente al renovado héroe. 

Justo al mismo tiempo que el primer número de su nueva colección vio la luz un especial de 48 páginas que recopilaba varias historias de la franquicia titulado Green Lantern Secret Files. El tándem Pacheco-Merino se encargó de la portada, mientras que una de las historias más interesantes de su interior tiene como protagonista a Kyle Rayner: el primero es un prólogo que se publicó en su momento en la revista Wizard a Renacimiento y que fue realizado por el mismo equipo creativo de la miniserie. La segunda es una historia de un mayor número de páginas donde Johns juega con el auténtico amor de Jordan, que no es otro que el vuelo y el pilotaje. De la mano de Darwin Cooke, un artista con un marcado tono cartoon y gran amante de la parte más clásica de los personajes –y que tristemente falleció de cáncer con 53 años-, y el color de Dave Stewart se nos narró una trama muy bonita, repleta de nostalgia, que traía a primer plano la importante relación de Jordan con su padre, fallecido en accidente aéreo cuando apenas era un chaval. 

El Green Lantern de Darwin Cooke

Este primer volumen de la recopilación de la etapa de Geoff Johns en Green Lantern comprende, por lo tanto, todo lo necesario para entender la puesta a punto del personaje, con un nuevo diseño y una nueva forma de mostrar sus poderes. Esto es, tanto la miniserie con la que volvió de entre los muertos, como los tres primeros números de su serie regular. Como complemento se añaden un especial de gran calidad y una miniserie centrada en los Green Lantern Corps, que fueron relanzados a la vez dando todavía una mayor consistencia a la franquicia. Por parte de Johns hay desarrollo de personajes y construcción poco a poco de diversas tramas, abundancia de diálogos, cajas de texto con los pensamientos íntimos del protagonista e incluso la comunicación interna con su anillo, que no solo ejecuta sus órdenes a la hora de dar forma a las más diversas creaciones, sino que también le responde cuando le pregunta. 

La parte gráfica es también notable, aunque los estilos de Van Sciver y de Pacheco no se parezcan demasiado –el primero es mucho más oscuro y sobrecargado-. Gleason también es un dibujante atractivo y el talento de Cooke está fuera de toda duda, sobre todo en un tipo de historia tan tierna. 

En definitiva, una estupenda historia-río que comenzaba aquí a dar sus primeros pasos y que alcanzaría cotas de una grandísima calidad.

El Green Lantern de Carlos Pacheco

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