Casi cincuenta años después del estreno de Encuentros en la tercera fase (1977), una de las películas más importantes de su carrera, Spielberg vuelve a terrenos conocidos de la ciencia-ficción para narrar una historia de suspense y misterio orquestada alrededor de una persecución de unos inocentes llevada a cabo por una importante organización con lazos con el gobierno, empeñada en hacer todo lo posible por mantener bajo llave un secreto que lleva décadas negándosele a la humanidad.
El director de Ready Player One (2018) colabora por quinta vez con el guionista David Koepp, que consigue hilar en la misma película una serie de tramas que encajan muy bien a lo largo de todo el metraje, dando el espacio necesario a cada uno de los actores, manteniendo el interés del público en torno al misterio que le están contando, colando un par de escenas de acción que quedan de lujo con la mirada de Spielberg y metiendo aquí y allá una serie de referencias que no solo recuerdan a películas pasadas del director, sino a otras grandes producciones que han tratado el tema del primer contacto entre seres humanos y extraterrestres –las más evidentes son Contact (1997) de Robert Zemeckis y Señales (2002), de M. Night Shyamalan, por esa forma que tienen de abordar el dilema religioso; aunque también hay otros probablemente involuntarios: el inicio es el mismo que el de Los inmortales (1986)-.

Colin Firth, a la caza de Josh O'Connor y Colman Domingo
La historia, ambientada en un ahora de enormes crisis geopolíticas, no se nos cuenta desde el principio, sino ya en marcha, lo que da una pista del gran ritmo de la misma y de lo bien que están montadas las revelaciones que cada poco van a ir apareciendo –el guionista ha reconocido que nunca antes había trabajado en tantas versiones de un mismo guion para contentar a un director-. Josh O’Connor, que se dio a conocer interpretando al príncipe Carlos en The Crown, lidera un reparto en el que destacan los actores británicos: su compañera en la huida es Eve Hewson (The Knick), que ya colaboró con Spielberg en El puente de los espías (2015); una estupenda Emily Blunt (El diablo viste de Prada), y Colin Firth, ganador del Oscar por El discurso del rey (2010), que compone uno de esos villanos ambiguos, carismáticos, sin caer en el síndrome del villano de James Bond. -también tiene un papel destacado Colman Domingo (La madre del Blues), que no para de crecer dentro de Hollywood-.
La parte técnica está tan cuidada como se le presupone a
una producción de estas características, aunque no es ni mucho menos una
película de efectos especiales –apenas ha costado 120 millones de dólares-. Colaboradores
habituales de Spielberg como Janusz Kaminski a cargo de la fotografía o John Williams
en la banda sonora, que demuestra seguir en plena forma pese a su avanzada
edad, aportan su granito de arena para situar a Disclosure Day como uno de los estrenos más interesantes de este
verano: una historia adulta, con muchos de los tics de su creador en la
historia, pero también con toda su potencia visual y narrativa –que además
viene acompañada por un estupendo reparto, en especial Blunt, que está genial
en todo momento con una serie de cambios de registro nada fáciles de llevar a
cabo-.
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| La huida del tren es una de las secuencias más llamativas de El día de la revelación |


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